Marcelo Tinelli llegó en 3er. lugar en el ranking de Ibope, un acontecimiento inadmisible para Showmatch, cabecera del prime-time de Canal 13. Si la sección Espectáculos de Clarín cuestiona o critica a Tinelli en la noche de su peor medición, no es un dato menor para quienes conocen los usos y costumbres de Clarín. La noticia publicada de la forma en que lo fue significa que Marcelo Tinelli estaba apuntado hace tiempo y esa noticia no hace más que convertirlo en una estrella en desgracia, según los códigos internos del Grupo.
El trío que comanda el Grupo Clarín tiene un 3er. socio-director, responsable de la administración financiera: José Antonio Aranda, de una profunda convicción católica y muy vinculado a dirigentes del clero en la Argentina. Bailando por un Sueño con seguridad no goza de las preferencias de ninguno de los obispos.
Para conseguir rating en Artear apeló a Bailando por un Sueño. El formato es interesante y fue un éxito en diferentes mercados televisivos. Pero Tinelli (con la complicidad de Canal 13, que le quería ganar el promedio del rating a Telefe) abusó del producto, lo deformó y lo convirtió en un producto grasa cuando no necesariamente debería serlo. Grasa no es sinónimo de popular. Canal 13 comprendió el error cuando la situación ya se le había escapado de las manos. Tinelli demoró mucho más. Probablemente ni siquiera lo terminó de entender. Se produjeron las siguientes “catástrofes”: perdida de dinero, jurado infame, ausencia de producto ganador, ataques por parte del conductor a la sección Espectáculos del diario.
Si algo tiene el Grupo Clarín es paciencia. Pero el 14/10 demostró, desde su diario de cabecera que podía hostilizar a su estrella televisiva más importante, y Tinelli cayó en desgracia. Parece muy poco probable su permanencia en canal 13.
Gisela Pasik